C.
Los cambios por el gobierno Asmoneos.
1. Estanque para la purificación.
13:1
En aquel tiempo habrá un manantial abierto para la casa de David y para los
habitantes de Jerusalén; para la purificación del pecado y de la inmundicia.
Neh 3:15; Juan 9:11.
2. Se acabará la idolatría.
a.
13:2 En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, quitaré de la tierra los
nombres de las imágenes, y nunca más serán recordados; también haré cortar de
la tierra a los profetas y al espíritu de inmundicia.
3. No habrá falsos profetas.
a.
13:3 Acontecerá que cuando alguno profetizare aún, le dirán su padre y su madre
que lo engendraron: No vivirás, porque has hablado mentira en el nombre de
Jehová; y su padre y su madre que lo engendraron le traspasarán cuando
profetizare.
b.
13:4 Sucederá en aquel tiempo, que todos los profetas se avergonzarán de su
visión cuando profetizan; ni nunca más vestirán el manto velloso para mentir.
c.
13:5 Dirá: No soy profeta; labrador soy de la tierra, pues he estado en el
campo desde mi juventud.
XIII.
Judea bajo el Imperio Romano.
A.
Los padecimientos del Ungido de Dios.
1. Las heridas causadas al
Ungido.
a.
13:6 Le preguntarán: ¿Qué heridas son estas en tus manos? Él
responderá: Con ellas fui herido en casa de mis amigos.
2. Padeció igual a su pueblo y lo
matan.
a.
13.7 Disponte, oh espada, contra el pastor, y contra mi compañero el hombre,
dice Jehová de los ejércitos. Hiere al pastor, y serán dispersadas las ovejas;
mi mano se volverá contra los pequeñitos; que creen en mi nombre.
“El
pueblo se volvió cada uno contra su hermano, contra su compañero. Los pastores
fueron condenados, así fue condenado Jesús, y después de su muerte,
persiguieron a todos aquellos que creyeron en él, eran pequeños, porque solo
habían creído en él, no tenían ningún cargo, ni eran sacerdotes, la gente pobre
de Jerusalén y sus alrededores”. Za 11:6,16.
B.
La destrucción de Jerusalén por Vespasiano.
1. Dios prueba la credibilidad
del cumplimiento de la promesa.
a.
13:8 Acontecerá en toda la tierra, dice Jehová, que las dos terceras partes
serán cortadas en ella, y se perderán; más la tercera quedará en ella.
b.
13:9 Meteré en el fuego a la tercera parte, los fundiré como se funde la plata,
y los probaré como se prueba el oro. El que invocare mi nombre, yo le oiré,
diré: Pueblo mío; y él dirá: Jehová es mi Dios.
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