XI.
Judea bajo el control de los Seleuco.
A.
Dios los deja a expensa de ellos a Judá e Israel.
1. Juicio al Líbano, a Basán y la jungla del
Jordán.
a.
11:1 Oh Líbano tus puertas se abrirán, y el fuego consumirá a tus cedros.
b.
11:2 Se escucharán los aullidos, oh ciprés, porque el cedro cayó, porque los
árboles magníficos son derribados. También las encinas de Basán aúllan, porque
el bosque espeso es derribado.
c.
11:3 Se lamentan los pastores, porque la magnificencia del Jordán es asolada;
se escuchan el estruendo de rugidos de cachorros de leones; porque la gloria
del Jordán es destruida.
2. Dios no se compadece de Judá e
Israel.
a.
11:4 Jehová mi Dios me habló diciendo: los pastores apacientan a las ovejas de
la matanza; a los pobres de la tierra.
b.
11:5 Las cuales sus compradores las matan, sin haber quien los culpa; y el que
las vende, dice: Bendito sea Jehová, porque me he enriquecido; ni sus pastores
tienen piedad de ellas; continuando con su práctica de vender a los pobres por
dinero; es como si mataran a una oveja para la venta.
3. En adelante Dios no se
compadece de ellos.
c.
11:6 Por tanto, no tendré ya más compasión de los habitantes de la tierra, dice
Jehová; porque mira, yo entregaré los hombres cada cual en mano de su compañero
y en mano de su rey; asolarán la tierra; yo no los libraré de sus manos.
4. Aunque los tranquilizó ellos
se descarriaron.
a.
11:7 Los pastores, por tanto, apacientan a las ovejas de la matanza, esto es, a
los pobres de la tierra. Yo tomé para mí dos cayados: a uno le puse por nombre
Gracia, y al otro Ataduras; para apacentar a las ovejas. Ez 4:8
b.
11:8 En mi juicio destruí a tres pastores en un mes; porque mi alma se
impacientó contra ellos; y sus prácticas; su alma también me aborreció a mí.
c.
11:9 Dije: No los apacentará más; la que muera, que muera; la que se pierde,
que se pierda; y las que quedaren, que cada una coma la carne de su compañera.
B.
Rompieron su pacto y Dios también lo rompió.
1. La gracia de Dios rota por
Israel.
a.
11:10 Tomé luego mi cayado Gracia, y lo quebré, para romper mi pacto que
concerté con todos los pueblos.
b.
11:11 Fue deshecho en ese día, y así conocieron los pobres de la tierra que me
miraban a mí, que era palabra de Jehová.
2. Israel traicionó el pacto de
Dios con ellos.
a. 11:12 Les dije después de
apacentar como un pastor: Si les parece bien, que me paguen mi salario; y si
no, déjenlo así. Y pesaron por mi salario treinta piezas de plata.
b.
11:13 Y me dijo Jehová: Echalo al tesoro; ¡hermoso precio con que me han
apreciado! Y tomé las treinta piezas de plata, y las eché en la casa de Jehová
al tesoro. Ex 21:32; Mat 27:9-10.
C.
Juicio a los malos pastores de Israel.
1. Dios rompe la hermandad entre
Judá e Israel.
a.
11:14 Quebré luego el otro cayado, Ataduras, para romper la hermandad entre
Judá e Israel.
b.
11:15 Me dijo Jehová: Habla a los pastores insensatos e irresponsables.
c.
11:16 Porque mira, yo permitiré en la tierra a un pastor que no visitará las
perdidas, ni buscará la pequeña, ni curará la perniquebrada, ni llevará la
cansada a cuestas, sino que comerá la carne de la gorda, y romperá sus pezuñas.
d.
11:17 Pero ¡Ay del pastor inútil que abandona el ganado! Hiera la espada su
brazo, y su ojo derecho; del todo se secará su brazo, y su ojo derecho será
enteramente oscurecido.
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