Conoce usted la profecía del profeta Zacarías
sobre la segunda venida en gloria de Jesús.
El profeta Zacarías quien les hablo al pueblo
judío de todos los acontecimientos que ocurrirían después del exilio de
Babilonia. Y que se cumplieron a cabalidad. Igual hablo de sucesos proféticos
que todavía no han ocurrido, y que están por suceder.
El profeta explica de que
Dios vendrá a Jerusalén, como redentor y después de su ascensión, regresaría en
su Gloria. En el capítulo 2: del verso 10 al 13, hace referencia al
cumplimiento de la promesa de redención y de su venida en gloria. Luego en el
capítulo 13: del verso 8 al 9, habla de la destrucción del templo de Jerusalén
en el año 70 por Tito Vespasiano, y la destrucción de Jerusalén profecía ya
cumplida.
En referencia a lo que Jesús profetiza en el evangelio de Mateo 24.
Sobre la prueba final de los judíos para reconocer a Jesús como Rey y Señor.
Como el Hijo de Dios. Advirtiendo que serían redimidos todos aquellos que
invoquen su nombre.
Esta prueba final para los judíos tuvo su cumplimiento
tanto en el primer siglo, como lo tendrá en el último siglo de nuestra era. En
el primero porque Jesús estuvo presente en su generación y no le creyeron. Y en
el último siglo, porque se cumplió la profecía de Isaías, en el año 1948,
cuando fue declarada estado independiente por David ben Gurión el 14 de mayo de
1948, después de la guerra de 6 días. Un año después la naciente ONU, la
reconoce como nación el 11 de mayo de 1949, admitida como miembro número 59 de
la ONU.
Por este gran motivo toda esta generación que ha conocido este
acontecimiento, entrará en juicio con Dios, porque las señales se cumplieron y
no han creído en Jesús como Hijo de Dios, el rey y Señor. A partir de este
momento 1947-1948, es un momento decisivo, en el cual se ha cumplido la
profecía de Jesús, que dice: no pasará esta generación hasta que se cumpla todo
lo que los profetas advirtieron. Luego en el último capítulo del del libro del
profeta Zacarías.
El profeta nos habla de su venida en gloria y algunos
aspectos de cómo será su reino. En este aspecto; cuando la Biblia habla del
reino de Dios, se refiere al Milenio, cuando Jesús gobierne al mundo como rey.
Y cuando habla de reino de los cielos. Se refiere a los eventos después del
Milenio, cuando habrá cielos y tierra nuevos. Porque está ya no existirá. En
este sentido, los científicos han concluido que a la tierra le quedan de
existencia 999 años.
También han comunicado y han puesto su reloj astronómico
en 85 segundos para culminar el ciclo de los desastres naturales y no naturales
actuales que destruirán a gran parte de la tierra. Así que mediten en esto, los
judíos y el mundo en general. Jesús advirtió que la ciencia se adelantará. Y
nunca se había pronunciado como hasta hoy sobre el fin de los tiempos. Este es
una advertencia científica de este tiempo. Que coincide con lo descrito en las
escrituras. Según la traducción, que se emplea en esta lectura, conservaremos
el nombre original de Jehová. Las Biblias de Israel lo traducen en griego. Y la
Biblia actual dice Señor. Cual sea el nombre, comprendan que esta parte de la
profecía de Zacarías se refiere al redentor, a Jesús como Señor. El Hijo de
Dios.
El
profeta Zacarías anuncia la venida del Señor Jesús en Gloria. Y escribe: Canta y alégrate, hija de Sión; porque mira, vengo,
y habitaré en medio de ti, ha dicho Jehová. En
aquel día se unirán a Jehová muchas naciones, ellas serán por mi pueblo, y en
medio de ti habitaré; en ese momento conocerás que el que me ha enviado a ti,
es Jehová de los ejércitos.
Judá siempre será su heredad, en la tierra Santa, en la
tierra escogida de Jerusalén. Por eso, calle todo el mundo delante de Jehová;
porque él se ha levantado de su Santo lugar. Acontecerá en toda la tierra, dice Jehová, que las dos
terceras partes de la tierra serán cortadas en ella, y se perderá; pero la
tercera parte quedará en ella sin destruir. Provocaré el fuego y arderá en la
tercera parte de la tierra, los fundiré como se funde la plata, y los probaré
como se prueba el oro.
El que invocará mi nombre, yo le oiré, diré: Pueblo mío;
y él dirá: Jehová es mi Dios. Mira, el
día de Jehová viene, sobre ti, en ese día en medio de ti, te despojaron y serán
repartido el botín entre todos. Porque yo reuniré a todas las naciones para combatir
contra Jerusalén; y la ciudad será sitiada y tomada, serán saqueadas las casas,
violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, pero el resto
del pueblo no será quitado de la ciudad.
Después
saldrá Jehová y peleará con aquellas naciones, como peleó en el día de la
batalla. Luego, afirmará sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos,
que está enfrente de Jerusalén al oriente; el monte de los Olivos se partirá
por el medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy
grande; la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el
sur. Saldrás
huyendo
al valle de los montes, porque el valle de los montes llegará hasta Azal; De la
manera que huiste por causa del terremoto en los días de Uzías rey de Judá. Así
saldrás huyendo.
Porque
Jehová mi Dios, vendrá y con él todos los santos. Acontecerá que en ese día no habrá luz clara,
ni oscura. Será un día, el cual solo
conoce Jehová, que no será ni día, ni noche; pero sucederá que al caer la tarde
habrá luz. Acontecerá también en aquel
día, que saldrán de Jerusalén aguas vivas, la mitad de ellas hacia el mar
oriental, y la otra mitad hacia el mar occidental, en verano y en invierno. Jehová será rey sobre toda la tierra. En aquel día
Jehová será uno, y uno su nombre. T
oda la tierra se volverá como llanura desde
Geba hasta Rimón al sur de Jerusalén; Jerusalén será enaltecida, y habitada en
su lugar, desde la puerta de Benjamín hasta el lugar de la primera puerta,
hasta la puerta del Ángulo, desde la torre de Hananeel, hasta los lagares del
rey. Habitaran en ella, y nunca más
habrá maldición sobre ella, sino que Jerusalén será habitada confiadamente.
Sin embargo, habrá plaga sobre todos los
pueblos, enviada por Jehová, contra las naciones que pelearon contra Jerusalén.
Esta plaga será tan fuerte, que la carne de ellos se les infecta estando ellos
parados, se deteriora las cuencas de sus ojos, y su lengua se les deshará en su
boca. Acontecerá en aquel día que habrá entre ellos gran pánico, por lo que les
enviará Jehová; agarrará cada uno la mano de su compañero, y levantará su mano
contra la mano de su compañero.
Judá
también peleará en Jerusalén. Y serán reunidas las riquezas de todas las
naciones de alrededor: oro y plata, y ropas de vestir, en gran abundancia. Así también será la plaga que caerá en los
caballos, los mulos, los camellos, los asnos, de todas las bestias, de todos
sus transportes, que estuvieron en aquellos días en los campamentos de las
naciones.
Algunos aspectos
reveladores de la profecía de Zacarías sobre el Milenio.
Todos los que sobrevivieron
de las naciones que vinieron contra Jerusalén, deberán transportarse de año en
año para adorar al Rey, a Jehová de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de
los tabernáculos.
Si, por el contrario, las familias de la tierra no
quieren acudir a Jerusalén para adorar al Rey, a Jehová de los ejércitos.
Acontecerá que sobre ellos no vendrá lluvia.
También, si las familias de Egipto no acuden a
Jerusalén, sobre ellos vendrá sequía, porque no habrá lluvia; vendrá la plaga
con que Jehová herirá a las naciones que no subieran a celebrar la fiesta de
los tabernáculos.
Esta será la pena del
pecado de Egipto, y del pecado de todas las naciones que no acudieran a
Jerusalén, para celebrar la fiesta de los tabernáculos. Apocalipsis 21:3.
En aquel día estará grabado sobre las campanillas de los
caballos y de todos los transportes: SANTIDAD A JEHOVÁ; y todas las ollas de la
casa de Jehová serán como los tazones del altar.
Toda olla en Jerusalén y Judá será consagrada a Jehová
de los ejércitos; todos los que sacrificaron vendrán y tomarán de ellas,
cocerán en ellas; no habrá en aquel día más mercader en la casa de Jehová de
los ejércitos.